En el año 1999, la cantante islandesa Björk lanzaba su album Homogenic. De una de sus canciones, All is full of love, realizó una estupenda versión para su album Greatest Hits. Con ella el video-artista británico Chris Cunningham conformó una delicada master piece en la que conviven con elegancia lo blanco y lo negro, las cuerdas y la electrónica, la fluorescencia y la sensualidad de porcelana de unas máquinas que despiertan al amor, que lo impregna todo.
Music Kills Me (19) Canciones para una resurrección, música para los
renacimientos cotidianos
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"Gasping but somehow still alive
This is the fierce last stand of all I am
Gasping, dying, but somehow still alive
This is the final stand of all I am" (W...
Hace 1 semana